El amigo Juan Navarro ha cumplido 90 años-Mayo del 68-«De la Cataluña antifranquista a la República Catalana»Cap.XVI

Jose Molina Ayala Historias de la ciudad, Relatos 3 Comments

Los compañeros de José Ramón del PSUC de la zona del Turó de la Peira y Vilapiscina como Vicens Faus, Rafa Lora, habían pasado años en la cárcel. No se habían escapado de la represión y continuaron su lucha abriendo espacios de libertad en la dura dictadura no solo a nivel del mundo laboral a través de las clandestinas Comisiones Obreras sino en el ámbito de los barrios a través de las Asociaciones de Vecinos, incorporándose otras generaciones en la lucha por la democracia.

Cuando Juan respondía a la cuestión de su detención su mirada se iba más allá del tiempo utilizando palabras pausadas recordando con cierto dolor y a la vez con cierto orgullo de haber respondido con dignidad ante aquellos momentos duros donde la soledad ante la oscuridad de las salas de interrogatorios y la presencia opresora de los policías solo podía ser afrontada desde las convicciones en la lucha por la justicia y un mundo mejor.

 

  • ¿Dices que te llevaron a Comisaria?
  • Si me llevaron a la Via Laietana, me insultaron me decían de todo, estuve tres días y tres noches, luego me llevaron al Palacio de Justicia y después a la Cárcel la Modelo. El interrogatorio lo hicieron ante una bombilla colorada, tenían un motor encendido durante toda la noche, ese ruido te vuelve loco. Por cierto había un policía que era del Turó de la Peira, era gallego. Le pedía fuego para fumar, a veces te daba y otras no. Y ese gallego les decía a los otros policías, darles fuego que estos hoy están aquí y mañana están en el poder. Aquello me quedó gravado.
  • ¿Te acuerdas cuando CCOO convocó el 1 de Mayo de 1968 en el Turó de la Peira? ¿Quién lo decidió?
  • Si, la convocamos en el Turó de la Peira porque allí vivía Luis Moscoso
  • ¿En la dirección de las CCOO estabais tú, Faus, Moscoso y Rafa Lora?
  • Si, y la convocamos en el Turó de la Peira porque vimos que se acercaba más al barrio, al pueblo, a la clase trabajadora. Allí teníamos fuerza, había gente que nos quería mucho.

José Ramón, como vecino del barrio acudió aquella concentración del 1 de Mayo en la montaña del Turó de la Peira, se había enterado por las octavillas. Octavillas que por cierto siempre fueron un canal de información que le sirvieron para ir tomando conciencia de la dictadura y de la existencia de mujeres y hombres que luchaban desde la clandestinidad arriesgando sus vidas. Hombres y mujeres que por cierto conoció en una Asamblea del barrio,  cuando decidió involucrarse en la lucha social y política después de acabar el servicio militar.

  • Juan yo te conocí en una Asamblea de la Asociación de Vecinos, a principios de los años 70 junto a Vicens Faus y Rafa Lora, desde entonces me uní a      vosotros. Me parecíais formidables por vuestra entrega y experiencia ¿Juan, como se os ocurrió fundar la Asociación de Vecinos?. ¿Y quiénes  fuisteis los que la fundaron?
  • Tenía su origen en las CCOO como un movimiento sociopolítico. Era importante introducir lo sociopolítico en el mundo sindical y en el mundo Asociativo y en todo. La primera reunión la tuvimos en el Bar Casablanca en la Riera de Horta. En esa reunión  estuvimos Rafa Lora, Vicens Faus, Martín Iñigo y creo recordar que también estaba el marido de la Angelita. Hubo mucha pelotera, todos queríamos estar, el instinto y el empuje de cada uno nos hacía sentir vivos, pero cuando llegó la hora de salir los nombres y firmar, uno decía, yo no puedo, el otro yo tampoco. ¡Estábamos todos fichados!. Faus estaba más que fichado, el otro también, entonces es cuando pusimos al Bueno, el pobre Bueno que se cargó el mochuelo

José Bueno, era un vecino del barrio que fue el primer Presidente de la Asociación de Vecinos, era como su nombre indica un buen hombre, él no estaba fichado, y durante su etapa de Presidente hizo un digno papel.

  • El Bueno hizo un buen papel en la Asociación.
  • Si, que lo hizo. Cuando vino Andrés Madruga de Francia hablaba muy abiertamente, nosotros íbamos con más cuidado. Él se creía que aún estaba en Francia. Le llamamos la atención ¡macho que todavía no hemos hecho la revolución!
  • ¿Juan de las largas luchas del Turó de la Peira cuál es la que más recuerdas?
  • La cuestión de la Aluminosis. Recuerdo la entrevista que tuvimos con el de la oreja, tú estabas allí en aquella reunión y le diste un buen rapapolvo.
  • ¿El de la oreja?
  • Si, el de la oreja ¿Cómo se llamaba el dueño del Turó?
  • ¡¡Ahh Sanahuja!!
  • Si, el que mordió la oreja al Conde de Godó, tuvo un encontronazo y le mordió la oreja. Cuando el edificio de la calle Cadí se hundió, aquello fue muy doloroso. Y una de las cosas que más me gustaba era la gente del barrio, estaba muy unida, respondía muy bien.
  • Tienes razón la gente del Turó estaba muy bien organizada. Juan tú eras también un hombre de partido, como lo era Vicens y otros. Disteis casi la vida por el partido. ¿El partido lo era todo para vosotros? ¿Es así?
  • ¿El partido? Para mí el partido era el respeto que había, ese túnel en el que te ibas metiendo y cada vez veías más la luz y ese era el objetivo nuestro. Para mí el partido era un ejemplo, teníamos militantes que habían dado su vida, eso es un ejemplo. Es como lo nuestro, cuando caímos, la conducta de honradez de un militante, tú caías, te machacaban pero no delatabas y eso era importantísimo. Al salir de la cárcel, ir a la calle, seguir la lucha y que no te pueda señalar nadie, eso era para mí muy importante. Yo en el año 1960 estuve en París, en mi casa le decía a mi mujer que me iba a Gerona. Fui a París a un seminario. Allí vigilaban más que aquí. Vi a Carrillo, fue en el 62 y 63. En el 63 estuvimos todas las CCOO reunidas allí. Por cierto había un falangista de Cantabria. Le dije ¿pero tu como puede ser que estés aquí, que haces aquí?. Me dijo, me ha gustado esto. Le contesté, bueno ya es bueno saberlo. Yo me juntaba mucho con Iglesias, y con Saborido.
  • ¿El partido era una forma de vivir con la esperanza de transformar la sociedad? ¿ La mayoría de militantes tenían la mirada fijada en la URSS, como lugar donde se construía el socialismo?
  • Esa era nuestra visión.
  • ¿Cuándo supiste que el socialismo que se construía en la URSS estaba basado en la represión?
  • Te voy hablar con sinceridad, yo nunca he creído en nada de eso.
  • Juan luego se ha comprobado que era real
  • Yo no digo que no sea real, pero el socialismo que yo creía no era eso.
  • ¡Hombre claro, el socialismo que creíamos era respetuoso con el ser humano, era libertad y era igualdad de los trabajadores.
  • ¿Tú no crees que si aquí hubiera una revolución no tendríamos que hacer una limpieza? Tú sabes que no soy partidario de matar una mosca. Yo cuando me traían un mueble adonde yo trabajaba y me venía con carcoma, yo le decía, saque Usted eso fuera que me va a estropear toda la madera que tengo aquí. La carcoma no tiene arreglo. Yo respeto el pensamiento de cada uno. La revolución hay que verla y conocerla. Yo la que conozco es la de aquí y sé que desde el año 1931 cuando la república hasta hoy, analizándolo bien, tenemos estas consecuencias Pepe. Fueron hurgando unos y otros. Los socialistas y mucha gente. Todo eso debilitó. La carcoma hay que quitarla del medio enseguida, porque te lo come todo. Cuando te das cuenta te ha comido todo el mueble. Tú ves el esqueleto bien por fuera pero por dentro está todo podrido.
  • ¿Te refieres a la URSS que había carcoma?
  • Claro que había carcoma. En todos los movimientos siempre ha habido. Yo respeto las ideas de cada uno. Ay lo tienes en Cuba. ¿Qué pasó con un General que quiso meter la droga? Enseguida un Consejo de Guerra.
  • Estoy de acuerdo contigo Juan en el sentido que es difícil a veces en una revolución poder mantener el equilibro entre ser consecuente con lo que es la finalidad de la revolución y no entrar en el terreno de una represión indiscriminada. Pienso que eso es lo difícil de una revolución. Estoy de acuerdo contigo que hay que tratar la carcoma, pero hay que tratarla de una forma que al final la carcoma no se vuelva en contra tuya. De alguna manera el proceso de Stalin no sé cómo fue, pero la información que tenemos es que fue muy jodida, hubo mucha limpieza. La dirección, la ejecutiva no admitía disidencias o desacuerdos, como si ellos fueran los depositarios de la verdad en la forma de hablar y en los contenidos. Con eso hay que tener mucho cuidado, porque cuando uno se arroga la autoridad del dominio y cree ser el depositario de la verdad, por mucha verdad que uno crea tener hay que ir con mucho cuidado. Yo creo que Stalin hizo mucho daño, eso fue creando una sociedad que luego se derrumbó como un castillo de naipes.
  • ¡No se derrumbó por esas circunstancias!
  • ¿Por qué se derrumbó?
  • Porque el ser humano es débil y luego tenemos un yo adentro que es muy malo, que no sale, pero que está adentro. Y ese yo cuando sale hace mucho daño. Entonces si analizas bien todo el proceso verás que tiene que haber una rectitud para que haya, no digo una perfección pero si un reparto de igualdad para todos. Yo me he planteado muchas veces que hay en el ser humano y en el planeta que estamos, hay materia prima para todo ser viviente. Pero tiene que haber un reparto equitativo. Pero al estar el yo adentro, sale la corrupción. Eso por una parte, pero por otra, estaban todos en contra porque la Segunda Guerra Mundial no fue para derrumbar sólo a Hitler sino para cargarse la URSS, iban por ahí al principio. ¿Qué hicieron con España?

El debate entre los tres Juan, Daniel y José Ramón entraba en un momento de pleno interés por esas cuestiones históricas y por la cuestiones de fondo en la construcción del socialismo. Daniel le preguntó

  • ¿Tú crees Juan que el ser humano a nivel global, general está preparado para el advenimiento de una sociedad socialista y comunista?
  • ¡No! Hay que prepararlo, hay que trabajarlo.
  • Daniel: ¿Piensas que puede haber sido eso una de las causas de la caída de la URSS?
  • Creo que la caída de allí, carecía de vigilancia revolucionaria, no hubo una vigilancia, porque como hemos dicho antes, el ser humano es débil y de esa debilidad se fueron aprovechando y de esa debilidad viene la carcoma. Y cuando nos dimos cuenta o se dieron cuenta porque nosotros no sabíamos nada. Y el defecto que tiene el ser humano es que iba gente allí a la URSS, a un curso de tiempo para aprender y llegaba aquí, ni te daban una charla, ni te orientaban, es que no te decían nada, desconocíamos muchas realidades de allí. Nosotros teníamos el cariño, el calor, de que habían hecho una revolución, pero luego todo el proceso no lo sabíamos. Es como pasó aquí cuando llegó la democracia, que para mí no es democracia, pues ya cada uno se fue a su sitio, ahí se rompió todo y sigue rompiéndose.
  • Jose Ramón: ¿Cómo crees que fue la transición?
  • Pues que nos vendieron, no hicimos una ruptura, porque se daban las circunstancias. Estaba todo el movimiento obrero y vecinal. ¡Y amigo como te frenaban por todos los lados! Yo lo sé porque Carrillo, compañía y muchos de ellos te frenaban.
  • Jose Ramón: ¿Te refieres a Carrillo y Felipe González?
  • Intervinieron todos
  • José Ramón: ¿Quién dio el primer paso para claudicar?
  • ¡¡Carrillo!!

Daniel natural de Argentina, de padres republicanos, madre gallega y padre asturiano, exiliados de la guerra, durante la transición estaba en Argentina, seguía la lucha antifranquista desde el otro lado del Atlántico, seguía con interés la situación política española

  • Daniel: Tengo entendido que en la lucha clandestina, el Partido Comunista de España a nivel nacional y el PSUC, eran hegemónicos en la lucha clandestina antifranquista y CCOO tenía influencia en la movilización de las masas. Felipe González era un engendro que estaba ahí, que salió del Congreso de Suresnes, pero no gravitaba en la vida política y sindical de este país. Eran los comunistas a través de los movimientos sociales, de los sindicatos. Entonces la pregunta para mí que hacernos como dice Juan es ¿Había posibilidades de ruptura si o no?  ¿Y por qué la dirección tomó el camino de la reforma? Esa es la cuestión para mí.
  • Recuerdas Juan las masivas manifestaciones de Febrero de 1976, cuando íbamos desde Nou Barris hasta el Paseo San Juan caminando en manifestación.
  • Claro que lo recuerdo. La policía cargó contra la manifestación pacífica con botes de humo, pelotas de goma y pegando a diestro y siniestro. Hubieron muchos heridos. (continuará)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Siembra algunas palabras compartiendo esta entrada...

Comments 3

  1. Gracias por recuperar ese tiempo de historia que solo perdura en personas que lo vivieron. Espero con ansiedad otro capítulo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*