Del “A por ellos” al “No pasarán”- Una deriva antidemocrática- De la Cataluña antifranquista a la República Catalana-Cap.X

Jose Molina Ayala Historias de la ciudad, Reflexiones políticas, Relatos 3 Comments

José Ramón tenía previsto reunirse con Miguel la semana siguiente del encuentro con Agustín pero no pudo ser por cuestiones de agendas. Habían pasado algunos meses desde entonces en los que ocurrieron muchas cosas. Pedro Sánchez del PSOE alcanzó la Presidencia del Gobierno ganando la moción de censura contra Mariano Rajoy con el apoyo de Podemos y los partidos catalanes y vasco entre otros. En ese nuevo tiempo las fuerzas soberanistas e independentistas catalanas exigían a Pedro Sánchez algún gesto de distensión con Cataluña para una solución política y en especial sobre la injusta situación que viven las presas y presos políticos.

Sin embargo el viernes 3 de Noviembre la fiscalía y la abogacía del Estado presentaron sus conclusiones provisionales en la apertura del juicio oral, con peticiones de hasta 214 años de cárcel para los procesados. La Fiscalía pedía para Oriol Junqueras 25 años como máximo responsable de la supuesta rebelión y la Abogacía del Estado que hasta entonces solo había comparecido por la supuesta malversación aumentaba su petición son sedición y malversación.
La noticia incrementó la indignación de la mayoría de la población catalana que desde hacía años reclaman una solución política al conflicto. Ese fin de semana miles de manifestantes protestaron ante las prisiones catalanas en solidaridad con las presas y presos políticos. El PSOE era el partido de ámbito estatal que podía y debía haber tenido la voluntad y capacidad de encauzar la solución al conflicto catalán pero la historia que arrastraba detrás no le dejaba margen para asumir dicho compromiso.

El PSOE estaba envuelto en sus propias contradicciones dominadas por los “barones” con posiciones centralistas que apagaban cualquier atisbo de la plurinacionalidad de España y del Estado federal que en algunas ocasiones solo mencionaban a título publicitario, el partido además era prisionero de su actitud y su relato durante años contra la legítima aspiración catalana de ajustar su realidad económica, social y cultural a la sociedad española y el derecho a decidir después de haber sido recortado el Estatuto de Cataluña por el Tribunal Constitucional.

El Partido Popular, Ciudadanos, incluyendo gran parte del PSOE utilizaron antes y después de la Sentencia del Constitucional todos los resortes políticos e institucionales del Estado en una guerra sucia contra Cataluña construyendo un falso relato acusador tildando a la mayoría de catalanes de separatistas e insolidarios por las legítimas aspiraciones de Cataluña consistentes en la aprobación del Estatuto del 2006, “cepillado” como así expresó Alfonso Guerra, en el intento de negociar el Pacto fiscal, y el referéndum pactado, haciendo oídos sordos a cada una de las propuestas, abocando a la sociedad catalana hacia unos caminos del que solo se podía responder desde la dignidad a través de las movilizaciones pacíficas instando a la negociación política y a decidir su futuro en un referéndum libre y democrático.

Toda esa actividad sostenida en el tiempo por el PP, el PSOE y Ciudadanos, “demonizando” las aspiraciones de Cataluña crearon ese enemigo externo y necesario con el objetivo de obtener réditos electorales pero con graves consecuencias para la convivencia. Un enemigo contra el que todo es posible, contra el que todo está justificado, la represión, las cárceles, los juicios, las sentencias, Todo es posible contra “el mal”. Todo fue posible contra la demonizada brujería, los judíos, los indios americanos, los homosexuales, los comunistas. Y aún hoy todo es posible contra cualquier colectivo o sociedad disidente criminalizado. Cuando se construyen relatos únicos vengan de donde vengan criminalizando al adversario político el odio aparece arrastrando voluntades de un lado y de otro en una escalada difícil de controlar pero necesaria de apaciguar. Recordemos que en el nombre de Dios y de las Cruzadas salvadoras de patrias, en el nombre de conquistas territoriales y en la defensa de privilegios económicos y de la moral dominante se han hecho y se continúan cometiendo injusticias y atrocidades.

Con esa voluntad de ajustar la realidad catalana a la española se aprobó por referéndum el Estatuto del 2006 ¿Fue oportuna la campaña en toda España contra el Estatuto? ¿Era necesario liquidar el Estatuto aprobado por el Parlament y el Congreso de los Diputados? ¿Era necesario el desembarco del “piolín” en Barcelona? ¿Era conveniente enviar a las fuerzas policiales para reprimir el 1 de Octubre? ¿Era necesario encarcelar a los políticos catalanes y líderes sociales por rebelión y sedición? Todo eso no era necesario. Y toda esa deriva antidemocrática del gobierno del PP se ha hecho con la complicidad de los grandes partidos y ante el silencio cómplice de los que callan ante esta injusticia histórica.

Del “A por ellos” jaleando a los policías y guardias civiles en su misión de reprimir en Cataluña el Referéndum del 1 de Octubre, hasta el “No pasarán” pronunciadas por Jordi Cuixart Presidente de Omnium Cultural, el 20 de septiembre, pasaron pocos días, pero dichos lemas se fueron gestando durante años desde las diferentes realidades de España y Cataluña. El campo de batalla ya estaba definido desde el Gobierno del PP con todo su poder mediático e institucional contra una Cataluña que pacífica y democráticamente reivindica su lugar y sus derechos. Y contra esa voluntad mayoritaria no han regateado esfuerzos utilizando de manera fraudulenta las leyes y las instituciones.

Se otorgaron dudosas competencias ejecutivas al Tribunal Constitucional; mantuvieron al Fiscal General Sr. Maza reprobado por el Congreso de Diputados “por incumplimiento grave y reiterado de sus funciones”. Fiscal que precisamente redactó la querella con falsas acusaciones de rebelión para reconducir la instrucción a Madrid, a la Audiencia Nacional y al Tribunal Supremo y no al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña como le correspondía; coincidiendo que dicha querella le tocó instruirla el Sr. Pablo Llarena designado por el Magistrado Manuel Marchena Presidente de la Sala Penal resultando ser el magistrado con menor antigüedad frente a otros cinco que estaban delante de él, a la vez previamente el Sr. Pablo Llarena fue designado según parece irregularmente Magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo en enero de 2016 por el Pleno del Consejo General del Poder Judicial, designación recurrida por la Asociación de Juezas y Jueces para la democracia por vulneración de varios preceptos legales. Demasiadas coincidencias en un proceso cargado de irregularidades.

A José Ramón  aunque sus posiciones no fueran independentistas le preocupaba todo este estado de cosas que atentaban contra las bases de una sociedad democrática por la que tantos hombres y mujeres lucharon durante la guerra civil y la dictadura para que así fuera posible. Pero sobre todo lo que más le preocupaba como a muchos catalanes era que si en el juicio se confirmaran las penas solicitadas el conflicto podría abocar a una situación de verdadero choque de trenes de consecuencias irreversibles.

 

Según su parecer para evitar males mayores, era necesaria una negociación política que relajara las tensiones, que los jueces contemplaran la absolución a los procesados por irregularidades del procedimiento judicial desde los inicios de la causa, y se abordara sin prejuicios la plurinacional territorial y las formas de Estado ya sea Federal o Confederal. Pero para iniciar ese camino es necesario una sociedad con una democracia consolidada y en España la democracia está agrietada en todos sus pilares. Las estructuras del Estado están desgastadas y castigadas por la corrupción, la monarquía está caduca y desacreditada por las corruptelas del Rey emérito; y el poder judicial continúa anclado en las herencias del franquismo en sus más altas esferas vinculado a los intereses de los poderes políticos y económicos y la separación de poderes es inexistente. Desde las altas instancias del poder será difícil por no decir imposible llevar a término los cambios democráticos necesarios.

 

Ahora más que nunca se hace necesario un golpe de timón desde todas las fuerzas democráticas para resolver los conflictos que quedaron enquistados en la transición y dar un paso hacia adelante desde la España plurinacional, la de los pueblos, la España rica en su diversidad y en sus propias realidades, la de la reconciliación entre los vencedores y vencidos de la guerra civil, la de los derechos sociales. Esa España tan necesaria para la convivencia de sus ciudadanos y los territorios debe comenzar a caminar para construir esa nueva España plural y democrática.

Ese conglomerado de pensamientos y reflexiones pasaban por la mente de José Ramón y quería debatirlos con Miguel, militante del PSC con el que le unía una amistad desde los tiempos de la lucha antifranquista, quedaron para comer en un Restaurante de la Travesera de Gracia (continuará)

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Comments 3

  1. Coincido casi en su totalidad con el diagnostico de José Ramón y digo casi pues quiero matizar en lo siguiente: Primero si hablamos en clave de España me parece oportuno que las fuerzas democráticas reconozcan a Catalunya como sujeto político de pleno derecho ante cualquier negociación del conflicto. Segundo que las fuerzas políticas estatales reconozcan y condenen la existencia de presos políticos y exiliados catalanes, con hechos y no de boquilla.
    Sobre la futura e hipotética España Federal o Confederal, dependerá de lo que decidan los pueblos en el resto del Estado, desde Catalunya entiendo y ahí difiero de JR que el Derecho de Autodeterminación del pueblo catalán, debería ser prioritario, pues, claro que me gustaría tener a mis vecinos en un estado federal o confe en un futuro, pero mas me gustaría como ciudadano de Catalunya tener una República Soberana, que seguramente contribuiría al resto, pero lo que no estoy dispuesto es ni a volver aun autonomismo y al “al peix al cova” o esperar que algún día madure la fruta y que las fuerzas progresistas españolas conquisten las estructuras de estado y acaben con el régimen del 78 y su putrefacta monarquía. Ese discurso ya lo conozco y ya sabemos lo que pasó en el 36, ¡República Catalana si!, si es que la mayoría de este pueblo así lo decide (se abre el debate JR).

  2. Espero la continuacción, pero creo que hasta quue realmente la gente, el pueblo no tome las calles, las carreteras y las cárceles si hace faltta, no conseguiremos nada efectivo.
    Estoy cansado de manifestaciones, de lazos amarillos, de pancartas, de luces de mòvil, concentraciones delante las cárceles, delante no!! dentro, coño””.
    Hay que pasar a la acción.

    Àlvar

  3. És un plaer llegir-te i també, quan acabes es converteix en tristesa, al constatar que la Espanya que volem , la Espanya plurinacional, amb el reconeixement de Catalunya com una Nacio, lliure i democràtica, està molt lluny , sota la bota dels govern s que tenim ( i amb el pànic de pensar que el que pot venir encara per ser pitjor).
    El desànim s’apodera de mi i es converteix en frustració. Malgrat tot, seguiré lluitant dintre de les meves possibilitats. Visca Catalunya lliure

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