“De la Cataluña antifranquista a la República Catalana” Cap. VII- Sin violencia, todo es posible?

Jose Molina Ayala Historias de la ciudad, la ciudad y las personas, Relatos 2 Comments

La tensión entre los dos bloques fue disuadida por la llegada de los Mossos d’Esquadra, que evitó se convirtiera en violencia. Desde hace un tiempo grupos de extrema derecha enarbolando banderas españolas campan a sus aires por las calles de la ciudad dejando a su paso sus señas de identidad con agresiones y violencia. Esa situación a José Ramón le recordaba la impunidad de los guerrilleros de Cristo Rey durante la dictadura cuando con cadenas y barras de hierro agredían a quien se encontraran por delante en los claustros de Ciencias y Letras del Edificio antiguo de la Universidad de Barcelona, cuando iban arracar los carteles colgados en las paredes por las organizaciones políticas clandestinas denunciando la represión y las condenas a muerte  de Puig Antic y las últimas condenas  de 1975.
Esa extrema derecha que con el paso de los años ya lejanos de la dictadura tendría sentido su inexistencia o nula presencia, aún está muy viva, sobretodo alentada por la propia naturaleza del conflicto y protegida por los propios poderes del estado siendo utilizada para amedrentar e inocular el miedo a la sociedad. Los poderes del Estado y sus fuertes tentáculos desde hace tiempo intentan extender el miedo a la mayoría de la sociedad catalana que han apostado por la República, con todo tipo de acciones represivas, amenazadoras, a través de todos sus resortes políticos, judiciales y medios de comunicación. Pero todo ese ejército de medidas no ha servido para hacer retroceder la apuesta de una gran parte de catalanes por la República. Las acciones violentas de los grupos de extrema derecha en muy pocas ocasiones son objeto de investigación, y sin embargo cualquier acción de protesta de los republicanos catalanes es perseguida con denuncias judiciales, aperturas de investigaciones, diligencias previas, detenciones. ¿Hasta las emisoras de radio estatales se pueden permitir lanzar proclamas de bombardear Barcelona sin que no pase nada, sin que no se abran diligencias por incitar al odio? Una situación de desigualdad que pone en evidencia la apuesta del Estado y sus instituciones a favor de su relato oficial contra la legítima aspiración de una mayoría del pueblo catalán a defender su propia dignidad, una dignidad maltratada por el propio Estado con sus actitudes de discriminación económica y agravios.

Las comparaciones nunca son buenas, pero ciertas estrategias de los nazis puestas en práctica en Alemania por el Joseph Goebbels Ministro de Propaganda del Tercer Reich, para demonizar y criminalizar a los judíos y los comunistas, para así justificar su persecución parece que se hayan puesto en práctica en España contra la opinión mayoritaria del pueblo catalán. ¿A que responde ese relato único y uniformado por todos los medios de comunicación ( prensa, radio, televisión) controlados por la versión oficial del Estado con tonos despectivos como” separatistas” “traidores” “golpistas” criminalizando el hecho democrático de  utilizar las urnas como expresión de la soberanía popular?. Un discurso anti catalán que viene de muy lejos de sectores interesados y que se ha instalado en la mente de muchos españoles como un sentimiento intrínseco y excluyente. Lo más perverso de la situación, es que además de la complicidad de los grandes partidos políticos estatales ante esa persecución injusta y desmedida, a los catalanes perseguidos en esta sucia guerra se les califica de nazis solo por querer decidir su futuro en las urnas. El mundo al revés. Querer votar y decidir democráticamente se ha convertido en fascismo y la violencia y represión para impedir votar ahora es democracia. ¡Increíble! ¡Inaudito! ¡Perverso!. Aun así, la sociedad catalana desde sus propias convicciones democráticas ha dicho basta a tanta persecución y defiende las urnas y la democracia como principios fundamentales de la convivencia entre los propios catalanes y con el resto de los pueblos de España.

Días pasados la organización terrorista ETA, por suerte ha anunciado su disolución. En los peores años de la actividad terrorista de ETA con muertes injustificadas y su escalada de terror, el Gobierno afirmaba que sin violencia todo era posible, así debería ser en un Estado democrático. Ahora muchos se preguntan ¿Cómo es posible que ante el proceso catalán pacífico y democrático, el Estado haya desplegado toda su artillería de medios: judiciales, policiales, guerra sucia, persecuciones, aumentando injustificadamente la represión como si de terroristas se tratara? ¡Sin violencia, todo es posible! ¿Todo es posible? ¡Claro, que todo está siendo posible! Creación de un estado de excepción en Cataluña, sin declararlo legalmente; judicialización de la política y politización de la justicia con jueces que pronuncian resoluciones políticas y convierten unas protestas pacíficas y legítimas en rebelión; resoluciones que atentan contra la separación de poderes y la inviolabilidad del Parlamento de Cataluña; aplicación de un 155 más allá de la legalidad; destitución de gobiernos legales; persecución y calumnias contra de cientos de maestros por “adoctrinamiento”. Todo ese ejército de medidas represivas articulado con el fin de aplastar y destruir la voluntad soberana vertida a través de las urnas por la mayoría del pueblo catalán, está siendo posible con la connivencia de los partidos políticos más relevantes  que desde un nacionalismo español rancio utilizan de manera perversa a Cataluña como el potencial de votos españolistas para la confrontación en las elecciones estatales. ¡¿Que el conflicto catalán se convierta en una competición a ver quien es más españolista para pescar más votos, a costa de perpetuar el conflicto Cataluña-Estado Español, es de una gran vergüenza ética y democrática!?   ¿Donde están los grandes estadistas políticos con visión de Estado ? ¿ La política ha quedado reducida a una guarida de intereses corporativos?

Se demonizan actitudes, creencias o ideas de manera interesada, porque contra ellas todo vale. La esclavitud, los cristianos, la brujería, los judíos, los comunistas, los homosexuales, las lesbianas todos fueron estigmatizados y perseguidos y todo fue posible contra ellos porque estaban fuera de la ley.  ¿Quién afirmaba que estaban fuera de la ley? ¿Los que se apropian de ella para beneficio propio?  ¿Qué ley? ¿De que ley estamos hablando?  ¿La que ellos incumplen a todas horas?. Ellos ya saben que las leyes deben ajustarse a las circunstancias sociales e históricas y a las demandas de la sociedad cambiante. Ellos ya saben que las leyes emanan de la voluntad popular y cuando la ciudadanía reclama pacíficamente modificaciones legales o constitucionales la democracia debe atenderlas  y no aplastarlas y reprimirlas en una “caza de brujas” como está ocurriendo en Cataluña. Ellos saben todo eso, pero utilizan la ley a sus propios intereses y a su conveniencia porque se ha apropiado  de ella. ¿Y quién son ellos? Los poderes económicos, la oligarquía financiera y terrateniente, las multinacionales, el IBEX 35 que controlan los poderes del estado, utilizando la democracia a su propia conveniencia. Desde esos poderes elaboran los discursos enlatados de “razistas” “nazis” “ilegales” contra la mayoría del pueblo catalán contaminando a la opinión pública, sabiendo a todas luces que son mentiras, que el pueblo catalán de siempre ha sigo acogedor  hacia la inmigración.  Nadie duda que extremistas y exaltados hay en todos los lugares, como los hay en España, pero no por eso se puede tildar al pueblo español de xenófobo y racista ¿Es racista una cultura que acoge  una Feria de Abril sevillana, con la presencia de millones de personas de toda índole? ¿Es racista una sociedad en la que conviven armoniosamente gentes de todos los lugares de España y del extrajero en barrios y fábricas, donde las gentes hablan libremente sus lenguas maternas?

Han encarcelado a personas buenas, que no son delincuentes ni criminales, y los más grave es que  son los representantes legítimos de Cataluña elegidos democráticamente procesados por hechos inexistentes y ficticios.  Han encarcelado a personas honradas y han encarcelado más de dos millones de voluntades que participaron el 1 de Octubre y el 21 de Diciembre del año pasado. Voluntades que están siendo asediadas por la represión y con toda clase de insultos e improperios.  Algunos o tal vez muchos dirán que declararon la independencia en el Parlament de Cataluña, desobedeciendo la resolución del Tribunal Constitucional. Algunos o tal vez muchos responderán que cumplían su mandato democrático encomendado a través de las urnas en el marco de la soberanía parlamentaria. Existe un conflicto de legitimidades entre el Parlament de Cataluña y el Estado español que está en su derecho de defender la integridad del territorio español, nadie duda de esa confrontación de intereses contrapuestos. Sin embargo en un estado democrático, tal vez no se hubiera llegado a este extremo de polarización y se hubiera encontrado soluciones políticas a los conflictos políticos, pero aun así, llegados a este punto en DEMOCRACIA con mayúsculas ese conflicto entre instituciones del Estado debe dirimirse pacíficamente a través de las instancias competentes en el marco de los conflictos constitucionales declarando en última instancia la ilegalidad de dicha resolución y no recurriendo al Código Penal criminalizando la política.

Sin embargo, en esta España beligerante, que no reconoce su propia plurinacionalidad de los pueblos que la componen ha recurrido a la judicialización, a la represión y al encarcelamiento, quebrando el estado de derecho y la separación de poderes de manera impune, quedando la democracia española bajo mínimos.
¿Es así como el Estado español pretende ganarse el cariño de la mayoría de catalanes? ¿Dónde están los intelectuales, los políticos demócratas, no para defender la República Catalana sino para defender la democracia? ¿Es que todo vale contra el republicanismo catalán? ¿Con todo lo que está pasando alguien cree que la mayoría de catalanes quieran continuar en el Estado español? ¿Alguien lo cree? ¿No hubiera sido más fácil dialogar y buscar una solución negociada? ¿Era necesario “A por ellos” y la represión en el Referéndum del 1 de Octubre? ¿Eran necesarios tantos miles de policías y sus respectivas medallas al mérito por sus “hazañas”? ¿Era necesaria toda la cadena represiva?  ¿Era conveniente utilizar las mismas armas que contra el terrorismo de ETA? NO. Todo eso no era necesario. En un pais democrático todo esto no hubiera ocurrido. La represión injustificada contra los anhelos de una gran parte de la población con presos, exiliados, y juicios pendientes con acusaciones de largos años de prisión dejan sus huellas en la memoria de la gente. Las personas tienen derecho a ser lo que quieran ser, así como los pueblos tienen derecho a ser lo que sus ciudadanos quieran expresar de manera democrática.
Toda esa retahíla de pensamientos fueron pasando por la mente de José Ramón mientras observaba la escena de los bloques enfrentados y esperaba a Agustín que llegó media hora más tarde de los convenido
-¡ Agustín pensaba que yo no venías!.
-Disculpa, el tráfico estaba fatal y no podía llegar. He tenido que aparcar el coche lejos de aquí. ¿Parece que el ambiente está enrarecido?. (Haciendo referencia a los dos grupos enfrentados)
-Si eso parece, esperemos que acabe bien
-Hasta que no dejen las ambiciones republicanas, las aguas no volverán a su cauce.
-¿Y por qué la voluntad mayoritaria de catalanes debe desistir de sus anhelos democráticos? Me parece injusto. (continuará)

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