” De la Cataluña antifranquista a la República Catalana”-Viaje al lugar de sus ancestros-III

Jose Molina Ayala Historias de la ciudad, la ciudad y las personas, Relatos 2 Comments

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Juan y José Ramón caminaban por las calles del pueblo de Blanca comentando la injusticia de mantener los nombres de las calles franquistas y que aún los miles de republicanos desaparecidos continuaran en las cunetas sin que sus familiares puedan localizar sus restos para darles un digno adiós. En la que fue recientemente la calle José Antonio Primo de Rivera, próxima a la Calle del Generalísimo Franco y cerca de la Plaza 18 de Julio, entraron en un bar, se sentaron en una mesa del rincón, pidieron unas cervezas. José Ramón sabía que en el verano del 2016, por un referéndum convocado por el Alcalde socialista de Blanca, se cambiaron algunas calles con nombres franquistas, con la particularidad de que sólo pudieron votar los vecinos de las respectivas calles y no el resto de los vecinos del pueblo.

Habían transcurrido casi ochenta años desde finales de la guerra civil, muchas heridas estaban sin cerrar, y no había atisbos de que los neofranquistas, instalados aún en el poder, permitieran de una vez por todas que se curaran. Ese hecho suscitó entre los dos una conversación sobre la naturaleza del conflicto bélico y de la transición española.

crimenes franquismo

Juan abrió el diálogo con el tono y la fuerza que le caracterizaba.
-Estos del PP son todos unos verdaderos fachas, nunca han querido saber nada de la memoria histórica. Es triste que aún los franquistas nieguen a las familias de los desaparecidos que puedan encontrar sus muertos, dijo con cierta indignación Juan.
-Pues sí, realmente es triste. Acuérdate que la derecha y los terratenientes comenzaron la guerra civil como una “cruzada” de salvación nacional contra los “rojos y separatistas”. La mayoría de campesinos y trabajadores que luchaban contra el hambre y la miseria así como los derechos nacionales de catalanes y vascos fueron estigmatizados como el “mal”. Y para luchar contra el mal, todo era válido, así el odio y la venganza encontraron su justificación, contestó José Ramón.
– Si, pero la República cometió también muchos errores, que los pagó caros, dijo Juan.
-Por muchos errores que cometiera, nunca se puede justificar la rebelión contra una República legalmente constituída y el Holocausto que cometieron las fuerzas franquistas contra gran parte del pueblo español. Fusilaban por pueblos y ciudades toda persona que fuera denunciada por ser de cualquier organización de izquierdas, maestros, concejales sin que hubieran cometido ningún delito. El delito era ser de izquierdas. Fue una guerra de exterminio, lo del Holocausto no lo digo yo, lo dice el historiador Paul Preston en un libro con cifras y detalles, contestó José Ramón
-Y aquellos que ganaron la guerra, aún nos gobiernan. La transición fue una traición del PSOE que tiró por la borda cuarenta años de lucha antifranquista, al que luego se unió el PCE para no quedar rezagado en la lucha electoral, dijo Juan.
-No te quepa la menor duda, y ahora ese franquismo con mayorías absolutas cada vez está más fuerte y vamos para atrás con todo lo que nos está cayendo con la Ley Mordaza, la supresión de derechos sociales y la crisis económica, contestó José Ramón.
-Y la gente sin reaccionar. ¿Dónde ha quedado ese espíritu republicano que se rebeló contra la injusticia y la pobreza? ¿Y que ha sido de esa Archena republicana que durante la guerra fue lugar de una Base aérea rusa y Escuela de Tanques ? Dijo Juan.
– ¿Qué fue de nuestros padres, abuelos y de tantos hombres y mujeres que lucharon por la República, sufrieron la guerra, las cárceles, los campos de exterminio y de concentración? Con la guerra, el terror y la dictadura, el fascismo intentó exterminar de raíz ese sentimiento de lucha por la justicia. Pero bien sabes que podrán matar a las personas pero su ejemplo, su dignidad y las ideas que defendían continúan en el tiempo, contestó José Ramón.

memoria historica

La conversación sobre el franquismo los conducía de manera ineludible a la cuestión catalana. Juan dio un giro al tono que hasta entonces empleaba y preguntó en tono irónico.

– Y a vosotros en Cataluña cómo os va con el 155?. No creéis que habéis ido demasiado lejos. Es una locura que queráis separaros de España. Ya sabes que estoy totalmente en contra, dijo Juan.
-Ya sé que estás en contra, pero que sepas que hemos llegado hasta aquí empujados tanto por el gobierno del Estado, sus instituciones y la complicidad de gran parte del pueblo español, contestó José Ramón.
-El PP es una cosa, pero no nos metas a todos en esa batalla del PP, contestó Juan.
– La mayoría están apoyando al gobierno español en el asunto catalán con ese nacionalismo español envuelto con banderas corruptas y cuando se quiera reaccionar será demasiado tarde, estaréis desarmados ideológicamente abducidos por la “patria” de unos pocos, dijo José Ramón.
– Yo no soy nacionalista. Y tú hijo de murcianos, cómo te has hecho separatista catalán?, dijo Juan.
– Mira Juan, te agradecería tengamos una conversación amable, que utilicemos un lenguaje adecuado y no despectivo. Así hablaban los franquistas sobre Cataluña, los separatistas. Yo no soy ni independentista ni separatista, dijo José Ramón, en tono conciliador.
-Entonces que eres, hablamos en su momento que estabas de acuerdo con el derecho a decidir, eso implicada votar la independencia, no es así? dijo Juan.
-No es así. Como catalán que soy y como miles de catalanes hijos de emigrantes estamos hartos de las mentiras que se vierten contra Cataluña. Recuerda que quién empezó esta guerra fue el PP con las firmas contra el Estatuto de Cataluña y luego la Sentencia del Constitucional se cargó el Estatuto de Cataluña aprobado por Referéndum por la población catalana. Por eso defendemos el derecho a votar para que la gente decida su futuro. Yo creo que eso es lo más democrático, que la gente pueda votar, si, no o en blanco? No crees? Dijo José Ramón.
-Tú ya sabes mi opinión, si se hace un referéndum sobre Cataluña, también queremos votar el resto de los españoles, dijo Juan de manera taxativa.
– Tú votaste el Estatuto de Cataluña del 2006? Verdad que no. ¿Tú crees que yo debería votar en el Estatuto de Murcia, si no vivo aquí? Verdad que no ¿Y te has preguntado alguna vez si se cargaran el Estatuto murciano como han hecho con el de Cataluña, fuerais humillados e insultados os quedarías callados sin decir nada? Le emplazó José Ramón.
-No sé lo que haríamos, pero  vosotros no haréis el referéndum sin que votemos el resto de españoles, dijo Juan.
– El pueblo de Blanca ha mantenido muchos años los nombres de las calles franquistas. ¿Desde Cataluña o alguien desde fuera hubiera podido obligarles a cambiarlos? Verdad que no. Hubiérais dicho que es un asunto del pueblo y que son ellos los que tienen que decidir. Pues lo mismo pasa con Cataluña, le corresponde al pueblo catalán decidir, dijo José Ramón.
– No compares el tema de Cataluña con el cambio de los nombres en Blanca, este no afecta a toda España, y lo de Cataluña nos afecta a todos, dijo Juan.
– ¿Y no sabes que el referéndum en Blanca no han votado todo el pueblo sino solo los vecinos de las calles afectadas?. Qué te parece? Eso es democrático? Dijo José Ramón.
– No me parece justo, como tampoco me parece justo que queráis imponer vuestra voluntad al resto de españoles, dijo Juan.
– No queremos imponer nada a nadie, sólo defender nuestros derechos ¿Sin embargo sí consideras justo imponer vuestra voluntad a través de la fuerza y la represión contra la mayoría de catalanes? ¿No has pensado alguna vez que es necesaria una solución política al tema catalán y no dejar que la situación se pudriera? dijo José Ramón.
– Si creo que hace falta una solución política, pero ¿Para qué, para concederos más privilegios? afirmo Juan.
-Privilegios? Ninguno, al contrario era necesario ajustar la realidad económica de lo que aporta Cataluña y lo que se le revierte. ¿No crees que eso es lo justo? ¿Qué te crees que en Catalunya atamos los perros con longaniza? Pues no, vosotros tenéis, autovías gratis, allí todas de peaje. Los trenes de cercanías están casi igual desde que se inauguraron. La Estación del AVE en Barcelona hace años que están paradas las obras. Para venir a Murcia, tardo casi el mismo tiempo de cuando venía en el tren “El Sevillano”. El Estado ha priorizado Madrid en las inversiones públicas. ¿Que no os dais cuenta que la oligarquía centra todo el interés económico en la Comunidad de Madrid? Dijo José Ramón.
– Esperar a tener mayoría en el Congreso de los Diputados y desde allí podréis cambiar las leyes, contestó Juan.
-Me lo dices en broma, o te crees lo que estás diciendo? Eso es materialmente imposible ¿Dónde está la izquierda en este país, que ha sido del PSOE y Podemos, a que esperan para sacar a Mariano Rajoy? Dijo José Ramón.
– Ya sabes lo que pienso del PSOE, nunca me he fiado de ellos, respondió Juan.
– Desde luego se han envuelto en la bandera nacionalista española para tapar también sus vergüenzas. ¿Entonces dime que alternativa le queda a Cataluña? Se han cargado el Estatuto del 2006, no quieren negociar ninguna otra salida, prohíben el referéndum, reprimen la voluntad de una parte importante de catalanes, se inventan delitos. ¿Qué salida nos queda? ¿Rendirnos y que hagan con nosotros lo que quieran o resistir y avanzar? NO. La gente ha dicho basta. Y lucha hacia adelante por una República, porque esta situación de corrupción es insostenible. ¿Dónde están los republicanos españoles? ¿No creéis que ante este Estado corrupto, caduco, donde todo se resquebraja, donde los derechos sociales han pasado a la historia, el estado de derecho hace aguas, no creéis que es el momento de decir basta? Dijo José Ramón en un tono de indignación.
– Si en eso tienes razón, pero la gente no está para hostias. La gente cobra su pequeña pensión, se va al bar a tomar su cerveza, y no le cuentes nada más, dijo resignado Juan.
-¿Entonces tú crees que Cataluña debe esperar a que el resto de los españoles dejen de ir a los bares y jalear a la selección española y tomen conciencia para enfrentarse a tanta injusticia? Nuestra realidad es distinta, la gente tiene ilusión por un mundo mejor y está dispuesta a luchar pacíficamente. No pedimos que sigáis el ejemplo de Cataluña, cada lugar tiene sus circunstancias, nosotros respetamos vuestros propios procesos, pero respetar el nuestro, no le hagáis el juego sucio al Estado que os tiene engañados con el falso patriotismo contra Cataluña, es solo una cuestión de dominio económico, dijo José Ramón.
-Si os queréis separar es por el nacionalismo catalán, no por otra cosa, dijo Juan.
– El proceso hacia la República hace tiempo que superó su componente nacionalista. Es un movimiento transversal, hay cristianos, comunistas, socialistas, anarquistas, que han dicho basta. Recuerda que durante los gobiernos del PP los escaños independentistas en el 1999 eran doce y en el 2017 han pasado a setenta. Algo habrá hecho mal el Gobierno del PP, creo yo? La gente en Cataluña está harta de las políticas del PP y del PSOE que con la corrupción y sus votos han llevado este país a la ruina, dijo José Ramón.

20 Septiembre 2017 de dia

-Estuviste el 1 de Octubre en las movilizaciones? preguntó Juan.
– Si que estuve. La represión del 20 de Septiembre con los detenidos de las Consellerías no fue necesaria y soliviantó a la gente, contestó José Ramón.
– Te zurraron? preguntó Juan.
-No, en mi colegio no llegaron a entrar, estuvimos todo el día protegiendo las urnas. Me dio vergüenza ver las imágenes de la policía agrediendo a mujeres y hombres que defendían las urnas, vergonzoso, de verdad. Y sobre todo, me dió vergüenza los gritos de aliento de varias ciudades de España al despedir a los policías “A por ellos, olé…. Como si fueran a la conquista de un territorio enemigo. ¡Luego decís que nos queremos marchar, no veis que con tanto odio nos estáis echando! Dijo en un tono quejoso José Ramón.
– Bueno ya sabes, hay gente para todo, contestó Juan.
– Gente para todo? Eso genera más odio contra Cataluña y aumenta el sentimiento catalán de que no vale la pena continuar en un territorio donde la gente les odia, dijo José Ramón.
-Son una minoría, no hay que hacerles caso, le restó importancia Juan.
-No son una minoría. Tú lo sabes, gran parte de los españoles ven con simpatía las agresiones contra los catalanes que se enfrentan al Estado solo por querer votar. Hay un silencio cómplice tolerando la represión hacia los catalanes que quieren la República, contestó José Ramón.
-También hay la mitad de catalanes que no están por la independencia, eso hay que tenerlo en cuenta, respondió Juan.
-Claro, estamos de acuerdo que hay que respectarlo,  por ese motivo se pide un referéndum para saber qué opina la mayoría. Más democrático que eso? Y tanto respeto merecen  los que están en contra del referéndum como lo que están a favor. O no? Le preguntó José Ramón en tono interrogante.

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-¿Votaste el 1 de Octubre? preguntó Juan.
– Si que voté, dudaba entre votar en blanco o votar no, pero después de lo que ocurría en los colegios, cambié el voto, y voté sí, contestó José Ramón.
-Y en las elecciones autonómicas? Juan estaba interesado en el voto de José Ramón.
-Te lo voy a decir, habitualmente voto a los Comunes, pero voté Esquerra Republicana, no quería que ganara Ciudadanos con toda la sarta de mentiras que han vertido sobre Cataluña que son más de derechas y nacionalistas españoles que los del PP. ¡Y ya vistes volvió a ganar el independentismo! contestó José Ramón emplazando a respetar los resultados.
-No dejarán que gobierne Puigdemont y más desde Bruselas. ¿Cómo va a gobernar desde Bruselas? Es una locura, dijo Juan.
-Estoy de acuerdo, no se puede gobernar desde Bruselas, pero más locura antidemocrática es que no le dejen ser investido en persona en el Parlament ¿No han ganado los independentistas las elecciones? No está inhabilitado, ni juzgado. Entonces porque ponen impedimentos? No pueden admitir que han perdido las elecciones con todo lo que han hecho para ganarlas, dijo José Ramón.
-Puigdemont ha huido de la justicia, dijo Juan en tono desafiante.
-¿Justicia? ¿Qué justicia sobre delitos inventados?  Peguntó José Ramón.
-¡Pijo! Declaró la independencia con un golpe de estado, dijo exclamando Juan, y provocando las miradas de algunos que estaban en la barra del bar.
-Golpe de estado el que hizo el Gobierno y el Constitucional contra el Estatuto de Cataluña. El Presidente Puigdemont cumplía con su mandato democrático de las Elecciones del 2015 en el que llevaba en su programa convocar un Referéndum que se celebró el 1 de Octubre, que el gobierno español a vergüenza suya no pudo evitar y el Referéndum se ganó por más de dos millones de votos a favor de la independencia. Yo no estuve de acuerdo con la declaración de independencia el 27 de Septiembre, hubiera sido prudente convocar elecciones. Pero aún así, lo que hizo Puigdemont en el Parlament a riesgo de que el Gobierno Central aplicara el 155,  fue una declaración  formal de lo que los ciudadanos habían votado, una declaración sin ningún efecto jurídico, ni se publicó en los diarios oficiales, dijo José Ramón.
-Pero el Constitucional declaró ilegal del Referéndum, contestó Juan.
-Si, es cierto el Constitucional declaró ilegal la resolución del Parlament, pero si consideran que han desobedecido, que  los procesen por desobediencia y no se inventen los delitos de   sedición y rebelión que no existen,  requiere violencia. Yo estuve por la tarde de aquel 20 de Septiembre en Gran Via, junto a miles de personas, no hubo violencia, la gente solo protestaba por la represión, dijo José Ramón.
– Bueno primo, ya sabes que tengo mi opinión. Volvemos al pueblo que ya es hora de comer. Por cierto el resto del grupo de amigos saben que has venido, hemos quedado esta tarde en el Bar Internacional. Te va bien venir? preguntó Juan.
-Si, estupendo, contestó José Ramón.

Volvieron al pueblo, en un ambiente cordial. La discusión se llevó por el terreno del respeto. Se escucharon ambos, aunque cada uno quedó con sus propias convicciones.
A la tarde José Ramón esperaba ese encuentro con amigos de los años sesenta cuando visitaba el pueblo por vacaciones y hablaban secretamente de política en el Parque de Villa Rías algunos militaron en el Partido del trabajo, tenía mucho interés en verlos y contrastar sus opiniones con respecto al conflicto con Cataluña. (continuará)

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Comments 2

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      Yo no afirmaría el generalizado, sino el mayoritario, hay también muchos que están en contra de esta situación y luchan por un mundo mejor pero sus voces son apagadas por los medios. Es mi punto de vista. Un abrazo

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