La ciudad y las personas-Cap.XXXIX- La democracia vigilada: Nuevos caminos, nuevas ilusiones

Jose Molina Ayala Historias de la ciudad, la ciudad y las personas, Relatos 5 Comments

Tras el Golpe de Estado del 23 de febrero, la sociedad española y la catalana en su mayoría respondió con grandes manifestaciones de repulsa. Los débiles cimientos de la nueva democracia se tambalearon dejando grietas que no se repararon quedando las esencias del franquismo aún enquistadas en los poderes del Estado que la nueva democracia no quiso o no se atrevía a erradicar.

El Golpe de Estado y su impacto fue otra oportunidad para pasar página del pasado fascista, pero tampoco se aprovechó, tal vez porque el golpe respondía a los propios intereses de los poderes fácticos que gobernaban las instituciones del Estado, existen manifiestas sospechas de que entre los hilos que movieron el golpe estaba el Jefe del Estado Rey Juan Carlos. Y en la práctica sirvió para justificar retrocesos democráticos y dejar bien sentado que la democracia española estaba tutelada por los militares. Así que el golpe de estado de alguna manera no fracasó sino que cumplió con sus objetivos.

Después de los años transcurridos, se afianza la tesis de que la “modélica transición” no fue tan modélica y que las carencias democráticas tienen sus raices en cómo se efectuó la transición. Las renuncias de los partidos mayoritarios de la izquierda, a sus propios principios republicanos, a no cuestionar la monarquía y a no exigir responsabilidades a los máximos responsables de la represión y de las torturas, abrió el camino a una democracia frágil. La transición fue el preámbulo de lo que iba a ocurrir en los siguientes años y que aún a día de hoy lo estamos pagando. La izquierda más mayoritaria abandonó la iniciativa que habían marcado miles de mujeres y hombres que lucharon en difíciles condiciones y durante muchos años en la mejora de las condiciones de vida en los barrios y en los centros de trabajo y por una democracia que dejara atrás cualquier resquicio franquista. Todo ese gran potencial de hombres y mujeres se fue dilapidando con el transcurso de los años.

La larga noche del franquismo fraguó una gran oposición ciudadana diversificada en un amplio abanico de partidos de izquierdas con diferentes estrategias y finalidades pero con un denominador común: la democracia real. Esos miles de militantes llegadas las libertades democráticas poco a poco se fueron dispersando, unos se fueron adaptando a la nueva realidad política marcada por los corsés de una democracia tutelada y otros abandonaron su actividad por no responder la situación que se vivía a las expectativas que se generaron durante largos años de luchas sociales y políticas por una sociedad realmente democrática. Los poderes fácticos que controlaban la transición no solo se encargaron de neutralizar a los grandes partidos de izquierdas, seduciéndoles a renunciar a sus propios principios políticos, sino que también tenían bien estudiada y estructurada la Ley Electoral para crear un sistema bipartidista que expulsara del ámbito parlamentario a los partidos de izquierdas que además del PCE y PSUC habían tenido una presencia importante en la lucha contra la dictadura, como el PTE, MC, LCR, y otros.

El legítimo interés de la presencia parlamentaria unido al abandono de las organizaciones populares de base produjo un vacío en la propia naturaleza de las fuerzas de izquierda que tenían su sentido de ser y su fuerza en los barrios y centros de trabajo. La dedicación y esfuerzos a la representación parlamentaria llevarían a la integración de los parámetros de la democracia parlamentaria, dejando de lado y en algunos casos deslegitimando la democracia de base, participativa y directa que las circunstancias de la lucha antifranquista había permitido construir a lo largo de los años.
El golpe de Estado no solo puso en evidencia las carencias de una democracia de papel de celofán sino que consolidó la tutela militar de un sistema político que nunca quiso dejarse arrebatar sus esencias fascistas y lo más grave de todo es que el potencial de las fuerzas de izquierdas consolidada durante los largos años de lucha antifranquista fue dilapidada en múltiples fragmentos creando en muchos el desaliento y el abandono de la actividad política, otros continuaron en los barrios y centros de trabajo y otros se dedicaron a la política, pero todos quedaron sometidos a una democracia vigilada que no podía ir más allá de los límites que marcaban los militares.


Por aquellas fechas, gran parte de la juventud que había participado en la lucha antifranquista y por  una sociedad más libre e igualitaria, ya pasábamos de los treinta años y los que no optaron por las carreras profesionales de la política, necesitábamos también orientar nuestras vidas personales y encontrar nuestro propio lugar en el ámbito social y profesional. Atrás quedaron relegadas las utopías de que otro mundo más justo y libre era posible, pero aún quedaba mucho camino a recorrer para construir nuestras propias vidas personales, nuestros mundos más cercanos en los barrios y centros de trabajo para transformar la realidad más próxima conquistando zonas de libertad con Institutos, Escuelas, Ambulatorios, Centros deportivos, etc. Otra realidad más cercana y tangible se nos presentaba como retos a abordar casi más necesarios como las utopías lejanas en horizontes casi inalcanzables.

Mi vida personal dio un cambio importante, dos meses después del golpe, en abril contraje matrimonio civil con Manuela, vecina del barrio y también activista de la Asociación de Vecinos del Turó de la Peira. Y un año después en febrero de 1982 nació mi hijo Raúl coincidiendo con la obtención de la Licenciatura de Derecho. Muy lejos quedaban los tiempos de la adolescencia en los que me abrí paso en los días aciagos de no saber hacia a donde me dirigía ni quién era, el inicio de los estudios de Bachillerato y sobre todo mi compromiso personal en la lucha por la libertad contribuiría a crear las bases de los valores éticos de ese hombre que se abría paso dentro de mí. Ese periodo de crecimiento personal fue un tiempo irrepetible, cada día era un nuevo día, con sus rojos amaneceres, las miradas, sonrisas y expresiones de las gentes todas tenían sus propias singularidades. Ese yo en construcción estaba engarzado con todo el universo de circunstancias y personas que me rodeaban.

Aquellos años de luchas vecinales y laborales en el Hospital, fueron tiempos de compartir experiencias, aprender de la gente, un tiempo precioso difícil de describir, estaba enamorado de la vida, y la vida me regaló a mi mujer y mi hijo, que fue lo más hermoso que me ha podido ocurrir, tres años más tarde nacería mi preciosa Alba. Empezaba para mí un tiempo nuevo, una nueva vida, nuevas ilusiones, nuevas responsabilidades, me convertí en esposo, en padre y a la vez conquistaba la Licenciatura de Derecho que tantos esfuerzos habían supuesto.


Muy lejos también quedaba aquel mayo del 68 del “Sean realistas; pidan lo imposible”, “La imaginación al poder” y el de “Prohibido prohibir” y más lejos aún mis primeras incursiones a los 16 años en el Bachillerato Elemental en aquella Academia de la Gran Vía, donde acudía a clases de 7 a 10 de la noche después de la jornada de trabajo. Recuerdo con agrado a la Directora, una mujer mayor, de baja estatura, delgada con los pómulos salientes, manos grandes, piel arrugada, largos dedos y pronunciadas venas que sobresalían de entre los huesos de las manos. Siempre la recordaré como la mujer que me abrió la puerta al conocimiento. Percibió que comenzaba tarde los estudios, sin embargo su mirada reflejaba complicidad e interés. Me hizo una prueba para conocer mi nivel y me animó a aprobar tres cursos en un año.


Recuperé con placer el olor de los lápices y los libros de la infancia, descubrí el mundo de los átomos, la célula, el álgebra, la gramática, el latín y la física. Envuelto entre albares en largas jornadas laborales a los que ponía precios de materiales eléctricos, necesitaba encontrar otro sentido a la vida, la ciencia, la cultura y la vida estudiantil me proporcionó recursos para adueñarme de mi propia vida. Un día quise saber el tiempo que tardaba la luz del sol en llegar a la tierra, con los datos de la distancia entre la tierra y el sol, de casi 150 millones de kilómetros, 1495×10 elevado a 8, km, y la velocidad de la luz de 300.000 km/segundo, despejé el factor tiempo de la fórmula e=v x t; espacio=velocidad x tiempo, y averigüé que la luz del sol tardaba en llegar a la tierra 8,3 minutos
t= 1495×10 elevada a la 8 potencia KM/ 300.000 km/s = 498,3 segundos= 8,3 minutos

Esa pequeña anécdota que me he permitido explicaros y para muchos resultaría simple y sin importancia, para mí en aquellos años representaba algo más profundo, descubría algunos enigmas de la naturaleza de las cosas. A la vez que adquiría conocimientos, iba descubriendo mi más profunda ignorancia. Desde entonces han pasado muchos años, más de cincuenta, durante ese largo trayecto he acumulado conocimientos y experiencias y sin embargo los enigmas básicos de la existencia continúan latentes sin poderlos descifrar. Quizás la riqueza de la vida y de la existencia se encuentre en sus propios misterios que la ciencia tal vez nunca podrá descubrir.


Atrás quedaba el primer día que entré en aquel año de 1972 a la Universidad por la puerta principal del edificio de la Plaza Universidad como si atravesara por un arco de triunfo. Muchas eran las emociones y sentimientos que se mezclaban en mi interior en un agitado mar de sensaciones indescriptibles. Me detuve ante las columnas de entrada con sus altos techos, crucé el amplio jardín con árboles altos y bancos de madera. Me senté en el claustro de Ciencias con arcos de medio punto, observando a los silenciosos cipreses que me parecían más verdes de lo que eran y que rodeaban un estanque con peces rojos. La actividad estudiantil y las movilizaciones por la muerte de Puig Antich y del obrero de la Térmica del Besós Manuel Fernández Márquez, también quedaron en la memoria de los muros y aulas de la Universidad que se involucró en la lucha antifranquista. Tiempos de revueltas que permitieron acrecentar la oposición a la dictadura.Y atrás quedaron mis forzadas bajas laborales en el Hospital durante los exámenes de fin de curso por no concederme los permisos sin sueldo que solicitaba y mis imaginarias enfermedades que el Médico de la Seguridad Social intuía con su mirada cómplice pues todas coincidían a finales de cada curso.

Emprendía nuevos caminos llenos de incertidumbres, una etapa preciosa quedaba atrás, llena de vivencias pero le sucedían otras mucho más interesantes para abrirme camino como esposo, padre y abogado en una sociedad donde los estatus sociales, oficios y profesiones liberales se reproducían por las dinámicas sociales y familiares de clase y de castas en una sociedad que quería aparentar que todo había cambiado pero que en realidad todo continuaba igual. (continuará)

Siembra algunas palabras compartiendo esta entrada...

Comments 5

  1. Preciosa crónica política y personal de la cual deseo referirme a la primera.

    La opacidad sobre el papel de la monarquía sobre el 23 F es compartida por muchos analista, y con el tiempo irán apareciendo nuevos elementos, pero vayamos a las consecuencias políticas que es en mi opinión: la transición (que todavía continua), a través de la lucha de supervivencia del “régimen del 78” y su expresión política del “bipartidismo” como alternancia cíclica en el gobierno.
    Como bien insinúas, nada de estos hubiese sido posible sin la renuncia de una izquierda a un proyecto autónomo y republicano, capaz de ser alternativo a lo “atado y bien atado”. Me atrevo a afirmar que en ese sentido el 23 F triunfo!
    Cerró un ciclo de lucha antifranquista, abrió una etapa de miedo acomodaticio de la izquierda que le llevó compartir el pastel del parlamentarismo y las instituciones, pero sin revisar ni juzgar el pasado dictatorial, esas fueron y son las reglas de juego y los jugadores actuaron en consecuencia.
    Extenso sería el debate si era posible o no la ruptura y excede este espacio, pero a la luz de la actualidad, cabe preguntarnos si agoniza o tiene continuidad el régimen del 78? ¿ En que medida la enorme energía política surgida del movimiento del 15 M fue domesticada en la estructuración del actual Podemos después de “Vista Alegre” ? ¿Que papel de recambio viene a jugar el partido filo fascista de CS creado desde el IBEX 35? y por ultimo: ¿ El conflicto en Catalunya puede ser la continuidad de esa lucha antifranquista?

    1. Post
      Author

      Hola Daniel. Como bien dices el debate seria largo si hubiera sido posible o no la ruptura. Lo que si es cierto que la izquierda que se había configurado más allá del PSOE, durante los cuarenta años de dictadura, incluyendo el PC y PSUC y el resto de partidos tenían presencia en centros de trabajo y los barrios a través de las Asociaciones de Vecinos. Y estaba bien organizada de manera descentralizada por barrios y pueblos y tenían convicciones profundas de luchar por una democracia real. Pero yo creo que la opción de reforma ya venían organizándola antes dela muerte de Franco y las cartas estaban ya marcadas. En cuanto a lo del 15M, podría estar de acuerdo contigo, que cuando los movimientos se integran con sus líderes a las estructuras de representación parlamentaria, cuestión que es legítima y necesaria, parece que la organización por barrios y ciudades se resiente, centrando toda la actividad en los órganos de representación, debilitando la organización popular. Esto ocurrió durante los años de la transición. El debate es más extenso, y este es una marco limitado. Ante todo te doy las gracias por expresar tu opinión. Un abrazo

  2. Han pasado por mi memoria aquellos años en que ambos estudiavamos y al mismo tiempo trabajavamos. Años de esfuerzo i luchas por las libertades. Espero con ansiedad la continuacion del relato. Un fuerte abrazo!!!

    1. Post
      Author

      Hola Daniel: Fueron años interesantes de una infancia que buscaba nuestro lugar. Porque a los 14 años éramos unos niños. Recuerdo con agrado la amistad que tuvimos en ese tiempo en Clavell Borrás, y los cambios que experiméntabamos durante esos años de estudios y de compartir muchas cosas agradables tanto el fútbol, las salidas culturales que nos dejaron esos referentes para ser lo que hemos intentado ser personas respetuosas con las diferencias y respetables. UN fuerte abrazo

  3. Hemos de reconocer que lo que nos pareció la unica transición posible en esos momentos, visto con la perpectiva que da el tiempo, te das cuenta que nos equivocamos, se renunciaron a demasiados ideales para llegar a la realidad de hoy dia, un estado en que los franquistas han salido de las cloacas, porque en su dia no fuimos capaces de limpiarlas a fondo y ahora tenemos lo que tenemos.
    Tampoco quiero ser tan crítico con lo que se hizo, pues tampoco era fàcil pasar de 40 años de dictadura a una “democrácia”, y tampoco dar la impresión que perdimos la oportunidad de hacerlo de otra mejor manera, pues hoy Catalunya nos está ofreciendo esa segunda oportunidad y hemos de tener las ganas, la ilusión, la fuerza que está vez lo conseguiremos, costará y nadie va a regalar nada pero lo conseguiremos.
    Un fuerte abrazo José.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*